En memoria de nuestra Hermana

UNA NUEVA ROSA PARA EL CIELO

 

En memoria de nuestra hermana

GLORIA DE JESÚS CONTRERAS VERGARA

 

 

           Agradecemos a Dios por la vida y vocación Marianita de Madre GLORIA DE JESUS CONTRERAS VERGARA rm; una mujer brillante, sencilla, humilde, llena de sabiduría, que desempeó diversos ministerios buscando el Bien de su amado Instituto. Nuestra hermana, compañera, Maestra y por sobre todo un referente de vida Marianita.

                    

 

         Fue maravilloso ser sus hermanas, nos expresaba su amor de mil maneras, pero sobre todo, estando a nuestro lado en los momentos difíciles: su serenidad, su ayuda incondicional, su respaldo y su palabra; cuánto apoyo en el trabajo, cuánto ánimo en las dificultades siempre viendo algo más allá, de lo que los ojos ordinarios podían ver.

 

         Ustedes son testigos calificados de la vida de hermana tan especial, que asumió su vocación de Consagrada Marianita, con audacia, con valentía moral, con convicción espiritual; de una disponibilidad sin límites, de una obediencia al estilo de Madre Mercedes.

 

         En los últimos tiempos, cuando la salud la había abandonado, los años la habían debilitado, su respuesta fue la aceptación a la voluntad de Dios y la gratitud a sus hermanas.

 

         Quiero agradecer a Hna. Marina Maldonado y a mis hermanas de la comunidad en Pueblo Nuevo, por acercarle a Dios mediante sus cuidados solícitos, su compañía y su oración, _decía ella,_ que ser Marianita era el mejor regalo que  Dios le había hecho.

 

         A nombre de la Comunidad Capitular presento Hna, Alba Consuelo Mora, Superiora Provincial, a toda la Provincia Nuestra Señora de Coromoto y a su Distinguida familia nuestra nota de pesar, nuestro abrazo solidario y sobre todo, nuestra oración pidiendo al Padre acoja en su misericordia a Madre Gloria y que nuestra gratitud se convierta en compromiso de seguir sus pasos, amando radicalmente a Jesús y potenciando nuestro sentimiento de identidad y pertenencia al  amado Instituto como ella lo vivió.

 

         Madre Gloria, descanse en paz, ha cumplido su deber. Esté Segura de que el cariño de sus hermanas no desaparecerá con su muerte, porque lo mejor de Ud. se ha quedado entre nosotras, sus hermanas Marianitas.

Paz en su tumba.

 

Junto a mis hermanas de la Comunidad Capitular, les abrazo conmovida.

M. Esperanza Sánchez C.

 

 

 

 

San Rafael, 06 de Agosto del 2018